El Tribunal Supremo ha establecido doctrina sobre el tratamiento del IBI en la venta del inmueble: “el vendedor que abone el IBI podrá repercutirlo sobre el comprador en proporción al tiempo que cada una de las partes haya ostentado la titularidad dominical y por el tiempo que sea”.

El Tribunal resuelve en su sentencia que ésa será la regla general que se aplicará sin necesidad de que las partes lo hubieran pactado previamente. También reconoce el Supremo que las partes pacten libremente que no procede la repercusión del IBI.